El resultado espontáneo de someter el PX 600 silver shade a una cantidad barcelonesa de humedad.

Dicen que si proteges tus instantáneas con el Dry Age Kit esto no pasa. Me enteré demasiado tarde, pero… la verdad es que casi me gusta el efecto del ambiente sobre estas imágenes. No son apenas souvenirs inmediatos de un momento, sino que resultan ser objetos casi vivos y que se alteran con los días.

El tiempo a ojos vistos. Los recuerdos siendo borrados. Las historias que cambian nuestra memoria y con ella. Algo como la vida misma.

Y pie para una vasta reflexión acerca de todas estas cosas que queremos recordar: el como, el porque y qué pasa cuando perdemos estas memorias (la nuestra y su copia en forma de imagen).

……….


Con esta foto llega al fin la primera parte del proyecto Instantaneous Parts. El calentamiento, digamos, se acabó. Por un lado, cuando se acabó el mes de septiembre algumas-muchas cosas han cambiado en mi vida personal. De ahí que esta primera fase del proyecto ya representa algunos importantes hechos pasados y sirve como un atuendo para mi memoria.

Por otro lado hay lo técnico. Hace unos días (de todas formas después que ya hubiera echo la pausa en el proyecto) he descubierto varias polaroides de este proyecto afectadas por problemas químicos. Muchas de las fotos en BN fueron atacadas por lo que los de Impossible llaman los “killer crystal”  y tienen manchas o están poniéndose muy marrones y desapareciendo. Algunas en color (todas del PX 680) ganaran una capa verde debido a los químicos que tardan en secarse aun cuando la imagen ya esta completamente revelada y que, parece ser, caminan por la foto si esta no esta en posición vertical cuando estos químicos no están debidamente secos. O esto es lo que tengo entendido.

Pasado el susto de ver mis queridas polaroides en este estado lamentavel, averigué detalladamente las soluciones para evitar tales incidentes y ya me siento mas experimentada en el tema y lista para el futuro.

Conclusion: la siguiente parte del proyecto Instantaneous Parts esta por venir, pero necesito pensar cambios y rever la propuesta. Estuvo muy bien hacer fotos de cosas agradables con un disparo al día, pero posiblemente esto debe tener una evolución por si mismo. Ya os contaré.

Las próximas fotos postadas serán experimentos de camino a este nuevo momento. Sigue…

Ok, después de un día realmente extraño y problemático, el dia 28 de septiembre llegamos (yo y Fe) a Viena sanas y salvas, aunque sin maletas. Por suerte los bares suelen curar la melancolía, y en un famoso local vienés llamado Cafe Europa conocimos a Doga y sus amigos, uno de los cuales tenía unos 50 años y una barba  que le tocaba el pecho. Este enigmático señor no me dejó tomarle una foto, apenas nos abrazamos y se fue.

Entonces tomé la foto a Doga mientras este hablaba efusivamente con Fe y después él me pidió una foto nuestra, de los tres juntos, a las 4h de mañana a la salida del bar. La hizo el camarero y se la di, pensando que nos las enviaríamos escaneadas por email, lo que nunca jamás pasó.

Con lo cual él tiene la nuestra y nosotras la suya, y todo esto me hizo ver que las cosas van como van, y que tal vez yo podría cambiar y hacer un proyecto de interacción entre personas por los bares. Conoces a alguien, le das una polaroid tuya y le haces otra. Nunca os hacéis amigos en facebook ni en ninguna parte, pero tenéis un souvenir del otro congelado en el tiempo. Y la memoria, que no está nada mal tenerla.

Instantaneous Parts sufre de problemas para escanear y otras adversidades. Por esta razón y por un tiempo todavía indeterminado, no estaré actualizando el blog con nuevas polaroides. Si tengo suerte estaré por lo menos fotografiando, pero ya veremos. Espero estar de vuelta en poco tiempo. Deveras….

Un saludo a todos…

Doncs… lo que ha pasado es que el proyecto Instantaneous Parts sufrió unos días de crisis. Me he quedado demasiado dentro de mi misma como para poder fotografiar el exterior. No veía nada que ya no hubiese visto antes. Pero es aceptable, sabia que día o otro pasaría ya que se trata de un proyecto-desafío.

Al final me fui a Berlín y el proyecto revivió en nuevos aires. Y allá me permiti no una pero dos fotos al día. Digo: las reglas están hechas para saltárselas. Y el primero salto fue que además de 2 fotos al día, el 2 de septiembre me dejé en manos de otros. Foto 1 by Ramón, Foto 2 by Enric, y la que sale en ellas soy yo. En un bar guapísimo del Kreuzberg berlinés.

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